Este mes último mes ha sido muy agotador, no en el sentido físico
sino mentalmente. He tenido mucho tiempo para pensar y recapacitar.
He vivido experiencias que me han hecho pensar si realmente
soy feliz y la respuesta es que aún no lo sé.
Veo a algunos amigos que son realmente felices haciendo lo que hacen y
yo me pregunto, ¿en un futuro cuando termine la carrera seré feliz trabajando de
lo que he estudiado? ¿Realmente es eso lo que quiero?
Cuando acabamos el instituto, en apenas unas semanas tienes
que decidir la carrera que te gustaría hacer, tienes que decidirlo en tan poco
tiempo porque antes solo has tenido tiempo de estudiar y disfrutar con los
amigos. Todo pasa muy rápido, tan rápido
que terminas eligiendo lo que crees que les va a hacer más ilusión a tus padres
sin pensar que será lo mejor para ti, aunque también he de decir que hay
algunos que no tienen ese problema ya que desde pequeños ya sabían lo que querían
hacer.
Yo, sinceramente, creía que era de las que sabían qué carrera quería hacer,
pero con forme van pasando los años me voy encontrando a mí misma y cada vez se
aleja más de mis expectativas. Me voy
desilusionando, el problema es que no llego a encontrar mi camino del todo.
Aquí es cuando vienen las dudas, ¿dejarlo todo o esforzarme
e intentarlo? Todavía sigo pensando en que hacer, que será lo mejor para mi
futuro.
Siempre me acuerdo de los días en que hice la matrícula para
la universidad, mi padre iba muy orgulloso de mi diciéndole a todo el mundo que
por fin su niña ya era universitaria. Tengo miedo de decepcionar a mi padre y
no ser lo que realmente le hace ilusión, que su niña sea una mujer de
provecho. Pero por otra parte yo quiero ser feliz y hacer lo que realmente me
guste, aun me cueste meses encontrar y saber lo que es.
Se lo que no quiero y sé que no quiero ser infeliz, ahora no
es que sea infeliz pero no me llega a llenar del todo lo que hago. Tengo muchos
sueños en mi cabeza, sueños que se pueden hacer realidad siempre que yo quiera
que se hagan y de ahí viene la famosa frase “Querer es poder”.

Por ahora voy a seguir estudiando lo que estudio y cada día
me voy a esforzar más por conseguirlo,
pero sé que en cuanto llegue el día que encuentre mi camino voy a seguirlo,
luchar por ello y ser lo más feliz que pueda.
Con este post lo que quiero decir es que todo llega a su
tiempo, no debemos de tirar la toalla y debemos de luchar por aquello que
queremos. Hay que disfrutar del momento y cada día ser felices lo más que
podamos, solo así sabremos cual es nuestro camino y encontraremos realmente
nuestra felicidad.
“Tiempo al tiempo”
.
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